
En el primer asalto. Como los malos boxeadores. En 17 minutos, el presidente del Gobierno consiguió dejarme K.O.
TVE estrenó ayer un formato que sólo sería interesante si quien sube a la palestra se quitase el disfraz. Por lo que he podido leer -ya digo, el sopor me lo impidió- el mayor aprieto que vivió Zapatero vino por el precio de un café. “80 céntimos”, dijo. Yo no lo sé, lo tomó con leche y en casa.
El programa dejó, aunque haya pasado como una anécdota, uno de los mayores avances democráticos de la televisión en España cuando un documentado preguntador inquirió sobre la necesidad de mantener la institución monárquica. El resto, palabrería y dialéctica de quien sólo acudió a vender datos macroeconómicos. Sólo le faltó aquello de “España va bien”.
Vídeo: CQC, periodismo cachondo.